La historia trataba de un monólogo:
una chica. Una mujer madura
una chica. Una mujer madura
que hablaba sola.
Aunque ella tenía un amor.
Aunque ella tenía un amor.
Un amor con una chica, o mujer madura.
La segunda chica era más fría, más distante.
La primera, por el contrario, era pasional.
Por eso, al final, necesitaba
"paisajes serenos".
Algún que otro creyó que era de verdad,
que eran de carne y hueso.
que eran de carne y hueso.
Hoy, tenenos paisaje sereno.
"Hola de nuevo...

Fue bonito, creía que nunca volvería a verte.
Pero tampoco quería verte porque si eras feliz malo para mi. Si eras desgraciada aún peor.
El azar, el capricho del destino nos gastó una broma.
Sabes, has madurado físicamente. Vas camino de ser una atractiva otoñal.
No se si habrás pensado de mi, posiblemente. Puede que si.
Pero fueron unos instantes de plenitud: cuando acercaste tu cara a la mía y percibí tu perfume de siempre, no se si te darías cuenta pero las piernas me temblaron.
Espero no volverte a ver, siempre he sido la débil, la vulnerable, por eso llevo las de perder.
Adios para siempre paisajes serenos.
"Hola de nuevo...

Fue bonito, creía que nunca volvería a verte.
Pero tampoco quería verte porque si eras feliz malo para mi. Si eras desgraciada aún peor.
El azar, el capricho del destino nos gastó una broma.
Sabes, has madurado físicamente. Vas camino de ser una atractiva otoñal.
No se si habrás pensado de mi, posiblemente. Puede que si.
Pero fueron unos instantes de plenitud: cuando acercaste tu cara a la mía y percibí tu perfume de siempre, no se si te darías cuenta pero las piernas me temblaron.
Espero no volverte a ver, siempre he sido la débil, la vulnerable, por eso llevo las de perder.
Adios para siempre paisajes serenos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario